SELF-PORTRAIT

Al convertirme en inmigrante y cambiar mi punto de referencia, pude tener una visión más profunda de la sociedad, reflexionar sobre el enorme caos que nos rodea, la incertidumbre de cada paso y el inmenso esfuerzo que hacemos para convencernos de que todo está en orden. En esta serie de autorretratos titulada "La mujer que no encaja" exploro varios de los sentimientos que suscita esta reflexión: la soledad, la identidad, la melancolía, la necesidad de alineación social y por supuesto la rebelión. La fragilidad social que tengo como mujer acrecienta mi sentido de rebeldía al mismo tiempo que lucho con el imperativo social, marcado en mí, que me induce a "encajar". 

Esta es una serie en proceso que comenzó hace 6 años y que va mano a mano con los cambios sociales (o no) que nosotros, como sociedad logramos.